martes, 17 de octubre de 2017

Da limosna de lo de adentro y así lo tendréis limpio todo

¿Damos de lo que tenemos, damos lo que podemos, damos con medida? El mismo verbo nos indica dar, donar, entregar. Pero no basta con el dinero, con pan y chocolate. Dar con menosprecio, despectivamente, son dos formas de ofender al pobre y al necesitado, otra es el despilfarro. Buscar tener o codiciar más de lo que necesitamos o bien, creemos necesitar; ir por la fantasía “del buen vivir”. Esto es insensatez. 

La solidaridad y subsidiaridad son elementos del dar. Pero no está en el que sino en el como. 

¿Quién màs pobre y necesitado que el pecador?, ¿y, acaso no somos todos pecadores?. 

Aceptar y corregir. Como Dios, quien nos ama, nos acepta y nos corrige. 

El desprecio o menos precio hacia mi prójimo, es porque ha atentado contra mi esquema de vida perfecta. Entonces, yo sugiero que todos contemos nuestras penas y porquerías y luego veremos la reacción del público. 

Orar por todos, los pecadores y los que no se creen pecadores, ese oficio nos da Dios. 

En conclusión, dar de adentro es dar con y por amor, buscar y corregir, enmendar y devolver bien por mal. Vivir cristianamente la caridad. 

José R. Miranda, OP.

viernes, 6 de octubre de 2017

Los guetos, la soledad y solitariedad.

El estar aislados de la realidad; sustraídos en nuestros mundos, olvidando la necesidad y urgencia de católicos en el mundo temporal. Esto es un gueto. Culturalmente hablando, cuando se pretende que el laico sea el "resuelve todo" y no abordando los temas de impotrancia en relación a la acciones pastorales. 
Estoy de acuerdo en que, se ayude a la madre Iglesia, es un deber de todos sus hijos. Pero no en que se aprovechen de ello. Fomentar el movimiento de los laicos hacia temas de ìndole familiar, educación emocional y vida espiritual, es màs que un discurso político post guerra. 

Se denuncia el pecado, se anuncia la salvación. El resto cae por su peso, no al revès. De generar una conciencia en los laicos sobre el deber e importancia de la generosidad con la familia y la religión, nos hace hijos que no necesitamos tener turno en la parroquia por cualquier cosa, ya los atrios en algunos templos parecen el mercadillo central. A esto se le llama "consumismo religioso". 

Hay que generar fondos, de acuerdo, pero no para convertirnos en mega parroquias sino para dar la atención adecuada a los feligreses. De poco vale un templo bien pintado si hay que ir a rogar por que me den la confesión. 

Aplaudo a los sacerdotes que están prontos por sus hijos espirituales. Y a los laicos, que comprendiendo su dignidad, son generosos con la Iglesia. 

La humanidad necesita gente mejor formada, màs educada en casa, en familias estables y con calzado, alimento y menos de "buenas opiniones". 

Los laicos, sobre todo si sos dominico, en gracia de Dios y con el auxilio de Maria Santísima, seamos la respuesta a las oraciones de tantos hermanos que viven en abandono y soledad. Distintas clases de abandono y soledad.

José R. Mendoza, OP

Ver el siguiente enlace:
http://www.saludterapia.com/articulos/a/2267-soledad-solitariedad.html

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Sobre la santidad de los laicos

La santidad no procede por mérito nuestro sino de Cristo, así se entiende el Dogma de la Inmaculada Concepción de Marìa Santìsima, que fuera concebida sin pecado original. En la concepción pasiva, segùn explica el dogma, ella fue preservada de toda mancha por la gracia. Con esto se explica el saludo del ángel a Marìa: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc. 1, 28).

Parece cosa fácil, pero no saber nos lleva a un fanatismo religioso. Una cosa es tener devoción popular, si es Cristo a la cabeza, y otra el fanatismo de las tradiciones con minúscula sin esclarecer razones. Ni fundarse en ellas. Peligros actuales son el secularismo y en fundamentalismo.

La santidad es el resultado lógico de Cristo actuando en nuestras vidas, si nosotros lo dejamos. Dios no violenta la libertad de nadie. Antes que pedir nos libere de un pecado hemos de buscar las razones,  raíces màs bien, de dicho vicio y combatirlo con toda nuestras fuerzas; Luego sí pidamos al Señor que nos ayude con su gracia para rechazar al mal. La tentación ahí estarà, pero no mi voluntad a su favor. Por tal razón dijo a Pablo "sòlo te basta mi gracia", Si le quitò o no la "espina", eso no los dice la lectura. 

Nuestra santidad procede del Hijo, y sus frutos "por los cuales les conocerán", van unidos a nuestro empeño en ser cada día màs y mejores cristianos. 

En el mes venidero, Octubre, celebraremos a la Vìrgen del Rosario, valdría la pena si en verdad nos decimos "marianos", ahondar en los dogmas de la Iglesia sobre Marìa. No nos suceda como con las iconografìas, las admiramos por su belleza, pero no sabemos ni una migaja màs. 

Sobre los dogmas marianos:
- ¿Cuántos son?
- ¿Cuales son?
- ¿En què consisten? 
José R. Miranda, OP


sábado, 23 de septiembre de 2017

No se vale hacer leña del àrbol caído

En el caminar de la vida todos nos equivocamos y todos nos necesitamos, aunque no siempre sintamos total empatía. Palabras bonitas no aminoran el hecho de la distancia ni el dolor por los problemas, una palabra calidad no requiere florecitas. En el cuerpo, la sangre calienta al organismo, este proceso se da mediante la combinación del oxígeno y la sangre, con la ayuda del elemento Hierro. 

Aplicando a la vida la escuela que nuestro organismo nos da, no por coronas de palabras sino por la cercanía, mezclada con oración y la Veritas, se forjaron amistades sinceras. Los medios y redes sociales nos facilitan lo primero, cada quien es libre de lo segundo y es deber de todo bautizado conocer lo tercero. 

Quizàs sea poco afectivo pero no soy de los que reparten abrazos sòlo porque sì. Piènsolo dos veces si sè que la persona me hay faltado a la dignidad; Cristo exhorta a dejar pasar las ofensas de los demás, no a ser hipòcritas. Hemos de hacer fuerza a nosotros mismos, no para alimentar resentimientos sino para orientar nuestra vida emocional al bien común. Pero esto sòlo se hace desde el interior con la siempre presencia de Dios. 

Pienso en muchos de develan sus frases aprendidas sin tomar en cuenta la unidad sacramental. Es porque, la unidad no se da por nuestra veleta emocional, sino por los pensamientos y sentimientos de Cristo. De ahí el don del servicio. Quien verdaderamente ama, sirve a sus hermanos con los medios que tiene a su alcance. 

Finalmente, agradezco a quien se toma el tiempo de darme palabras afectivas, pero me reservo a mi criterio examinarlas. Y es porque yo jamás me creo todo lo que me dicen sin antes ver de quién procede. Para quien me busca reciba un afecto sincero con palabras honestas y asistencia certera desde mi limitancia. 

José R. Mendoza, OP

jueves, 7 de septiembre de 2017

El síndrome de la Dona

Bueno, no pretendo criticar los gustos de nadie; pero sì a la tendencia consumista, que es una ofensa contra Dios y el pròjimo. Para acentuar en la verdad es necesario quitar las telarañas del relativismo. 

Septiembre es mes del a 2x1, sabemos en dónde. 

Largas Colas de personas humanas, con una exagerada necesidad por esos dulces. cabe decir que no todas son para el consumo personal, muchos probablemente, surten a alguna tienda o negocio propio, le suben unos centavos y sacan ganancia. Bonita manera de hacer negocio envenenando a los demás. 

Pero la dona nos ofrece una metáfora que describe a la sociedad contemporánea, adicta al celular, las redes sociales, a todo menos estudiar, orar y saber contemplar, que no cultiva las relaciones humanas ni los valores morales. Todos nos "creemos buenos", válido para agradar a los demás pero no a Dios, sòlo "pasando por este mundo haciendo el Bien" podremos decir que hallamos la felicidad.

Semejantes vidas están "llenas de todo", afanados por lo menos importante, inconscientes para actuar ante la realidad. En fin, ¡Una vida muy dulce!, con el relleno de la felicidad comprada. Al centro, personas sin sentido, carentes de Dios. 

¿Es bueno tener un celular, comer repostería, leer las redes sociales? pues, media vez no te aleje de la Verdad, no te impida "Amar a Dios con todas tus fuerzas, con toda tu mente, con todo tu corazón, y al prójimo como a tì mismo" (como cuando no prestas atención a la persona por ver la pantalla cada 2 seg.), a "no faltar a las fiestas de guardar", que no te impida "honrar a padre y a madre", no te lleve al acto de "robar" (sea dinero o el tiempo dedicado a tus obligaciones por distracciones que bien pueden esperar), mientras "no te sirva para fornicar o cometer adultero, mentir, codiciar los bienes ajenos o cultivar el odio hacia los grupos de personas no afines a tu querer y pensar"; ¡perfecto!, no podría ser pecado segùn la ética moral cristiana.

Pero no buscar la verdadera felicidad que esta en Cristo, por creer que este mundo la ofrece en las "ofertas", a parte de ingenuidad, sería un pecado por omisión.

La siguiente parte esta en los grupos laicales, que no hacen más que vivir enclaustrados en 4 paredes. De acuerdo, lo pastoral es de valor indispensable para el hacer de la Nueva Evangelización. Sì, pero una pastoral forjada en la oración, el estudio de la Palabra y las enseñanzas del Magisterio. No se puede realizar ninguna labor apostólica sin la debida formación. 

Un saludo fraterno y de cercanía a vosotros, cuya vida gira en torno al don del servicio y en la búsqueda incansable de Dios. Les animo en el Señor Jesùs a permanecer y perseverar. 


José R. Mendoza, OP








miércoles, 2 de agosto de 2017

Renovación promesa laical

Con suma alegría renovamos promesa temporal el 22 de julio de 2017, fiesta de Maria Magdalena, patrona de la orden. Firma el acta fr. Cristobal Mèndez, designado por el superior de la casa. 

Firma fr. Federico Gonzàlez, asesor de la fraternidad. 

Firma Elmer Ismael

Promete Francisco Vargas

Foto oficial

Promete Luis Chacòn Rivera

Promete José Roberto Mendoza

Con el auxilio de  Marìa Santìsima y acompañamiento de Sto. Domingo de Guzmàn, Sta. Catalina de Siena y nuestros santos protectores: Sto. Domingo Tuoc, Marie Poussepin, Sn. Pio V. 
Con la ayuda de Dios y de ustedes... prometemos.

martes, 1 de agosto de 2017

Y tù, ¿què promesa tienes?... ¡Vanitas vanitatum!

Y tù, ¿tienes promesa temporal o perpetua? este comentario sería tal si me preguntaran ¿te bañaste hoy?. 

¿Cuál es la intención? ¿establecer líneas, parámetros, elite? Cuando yo hice mi promesa y la renové, ciertamente había una comunidad presente, pero elevando mis ojos al Cristo crucificado y ante las autoridades de la OP, dije: "prometo vivir bajo la Regla de Seglares de Sto. Domingo de Guzmàn". 

La promesa se hace a tìtulo personal, por eso es individual. La duración a un año o perpetua, lo cual serà a su debido tiempo, no es asunto del resto. Ya que quien se compromete he sido yo. Y si no vivo mi compromiso, aunque no incurro en pena moral, me veré expulsado de la orden por mi propia mano. Al que van a expulsar es a mì, no creo que los que andan averiguando mi vida protesten ante el provincial. 

Esta tentencia entre algunos Laicos de la OP en nuestra provincia de Sn. Vicente Ferrer, es de mal gusto. De cierto que, nos sentimos alegres y agradecidos con Dios por aceptarnos en la orden pues es su deseo darnos la gracia de la predicación. Lo que, a su vez, conlleva responsabilidades y derechos. Yo, ante la pregunta "¿qué promesa tienes?", diría, "te contesto pero primero coméntame, ¿qué parte de la Sumna Teológica de Sto. Tomàs de Aquino estudias, o bien, primero reflexionamos el evangelio del día y luego te digo".

Es una soberana insensatez poner la carreta adelante y los bueyes atrás. Elegí la orden por que quiero estudiar y pensar libremente, bajo la libertad de los hijos de Dios. 

No puedo sugerirles a estos hermanos, como si fuera una reflexión fraterna, pues no estoy aquí para eso; debo decirles desde la Verdad: "¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?" (Lc. 6, 41).

Jurídicamente hablando, poseer promesa perpetua, tiene peso y fuerza segùn las disposiciones propias de los documentos de la orden ante tal o cual cargo u oficio a ocupar, designado por nuestro Provincial. El nivel y respuesta de mi compromiso ante Dios y la comunidad es asunto de mi respuesta de fe a Dios. Si la Regla establece que sòlo aquellos "maduros en la fe" ingresan en la orden, entonces, debiéramos dejar de hacer este tipo de averiguaciones detectivezcas que no es para eso que somos dominicos. Peligroso y estamos dejando de vivir los pilares, ahí en las periferias diarias a que se nos envía. Al fin del día, con o sin promesa "X", dominico no fui.

Hagamos un examen de conciencia sobre como vivimos la promesa, cualquiera que sea, si somos coherentes entre lo que digo que soy (dominico), la manera en que vivo (posiblemente relativista, ¡ojalá y no!) y las exigencias de la Regla (si es que la poseo y leo), y luego, ante el Santísimo Sacramento del Altar, tendrè material suficiente de conversación.

José R. Miranda, OP