sábado, 7 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy

Sn. Marcos 6, 30-34
“Ovejas sin pastor”

Ante nuestra fragilidad humana, Jesucristo se comporta a la altura de su Misericordia infinita. Es el Buen Pastor. Mirando nuestra indigencia, nos alimenta con su Cuerpo y sacia nuestra sed con el agua que brota de su interior. Es Dios el buen pastor que carga a la oveja descarriada, es quien ve a sus ovejas y, compadeciéndose de nosotros, manda a sus pastores que la guíen hasta pastos tranquilos y aguas frescas. ¿De què sirve saber que somos ovejas? Para entender la misiòn salvìfica de Cristo, quien no ha venido a condenar sino a rescatar a la oveja que se había perdido. Oremos unos por otros, sobre todos por aquellos que sabemos están en la perdición del pecado, del vicio, de las ideologías, de los ìdolos y de la enfermedad fruto de sus malas acciones. Oremos por quien nos necesita, sin haberlo pedido. Oremos por quien nos ofende o ha ofendido. Oremos incansablemente los unos por los otros. 

El Señor tenga misericordia de nosotros y perdone nuestros pecados. 

Josè Miranda, laico dominico


viernes, 6 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy

Marcos 6, 14, 29
"La cabeza de Juan el Bautista

La imàgen del mártir es la represtanciòn del que anuncia y denuncia la Verdad, contra los poderes de mundo, pecado y demonio. Es una denuncia encarnada en la realidad. A los lacayos de dichos “poderes”, pues son en realidad esclavos de sus bajas pasiones, no les conviene ni quieren oír la Verdad. Entonces, la figura del predicador se vuelve incòmoda. Vale màs matarlo. Perseguir a la Iglesia y acallarla lastimàndola por lo màs sensible que tiene, la propia carnalidad de sus miembros. Esto esta pasando en la ONU con sus programas pro aborto, ideológicamente seducidos por el género y otras actitudes no humanistas. Conviene decir las cosas como son. En nuestro países y ante los que nosotros mismos hemos puesto a servir, ahora mal llamados “políticos de profesiòn”, no se omite la realidad de una denuncia oportuna, como hemos visto hacer a varios Obispos (Honduras, Venezuela, etc.)

Es la hora de la verdad. En que tenemos que anunciar y denunciar. Ya no màs catòlicos de banca dominguera. Ni parroquias de Charco. Francisco nos lo dice, salir al encuentro del màs necesitado, sufriendo con este y ayudándole a levantarse con la dignidad de hijos de Dios.


Josè Miranda, laico dominico

jueves, 5 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy

Sn. Marcos 6, 7_13
"Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversiòn".

Este texto nos presenta cosas interesantes. Primero "de dos en dos". El acompañamiento en el trabajo misionero. Nadie debe estar solo cuando de hacer el bien se trata. Jesùs da "poderes especiales" a quienes envìa. No desampara la obra de sus manos. Estos enviados son uno, porque uno es su pastor, una es la Iglesia. Asi inaugura la labor apostólica de sus amigos, los santos. Lo otro que llama fuertemente mi atenciòn es "expulsaron demonios y curaron enfermos, ungièndolos con òleo". ¿Imàgen de los Sacramentos del Bautismo, la Confirmaciòn, Unciòn de enfermos y la Confesiòn? ¿Imágenes del sacramental que llamamos "exorcismo"?. Como dije, llama mi atenciòn, es para seguir profundizando.

Pero me quiero centrar en el texto inicial, "fueron a predicar, exhortando a la conversiòn". Volvemos a la dicotomìa "convertìos y tengan fe". La labor de la predicaciòn no es una simple "informaciòn" sino tambièn  exhortaciòn. No se puede dejar de decir las cosas por su nombre sòlo por no "incomodar o caer mal". Claro, todo se diga con el lenguaje adecuado y el deseo firme de ayudar a que los demàs dispongan sus ojos, oìdos y corazòn a la Verdad. Las negaciones a que Jesùs llama a sus enviados nos dice que la confianza del predicador està en Dios no en las propias fuerzas y que, no es un predicador improvisado. Dios le ha elegido y èste se sabe llamado por que no escatima esfuerzos ni privaciones con tal de que se disemine la "Buena Nueva", ama de corazòn la Sabidurìa, perseverante estàn sus oìdos en la oraciòn y permanecen sus ojos fijos en El Magisterio. Como el Señor, el predicador no busca ser servido sino servir. Y ademàs, tiene la caracterìstica, es feliz. 

Josè Miranda, laico dominco.


miércoles, 4 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy


Sn. Marcos 6, 1_6
"Y èl se asombraba de su falta de fe". 

¿Es capaz Dios de asombrarse? Claro que sì, primero porque Jesùs (2a. Persona de la Santísima Trinidad) creciò junto a muchos de esos que lo criticaban, y segundo, porque en Jesùs se da la presencia de un alma, esta capacidad de "asombrase" denota una psicologìa humana. La falta de fe obedece a que no ven en Jesùs al Mesìas sino a uno igual o inferior a ellos. 
Todos necesitamos un cierto grado de aceptaciòn por parte de nuestra familia y amigos. Esto hace que la persona sea psicològicamente equilibrada. En cambio, para quien no busca la apresiaciòn del mundo, diciendo las cosas tal cual son y por su nombre, obrando en bienestar de otros y siendo asì signo de contradicciòn para quienes viven mediocremente, viviendo conforme a la Verdad, les toca sufrir mucho del rechazo. Y es que no seguimos a hombres, sino a Dios. No somos perfectos ni de naturaleza angelical, pero somos bautizados y redimidos por Cristo en la Sta. Iglesia Catòlica. Entonces, debemos ser lo que decimos que somos. Viviendo como tales en el esfuerzo del diario caminar. Al fin de cuentas, si buscamos con afàn el parecer de los hombres, no somos seguidores de Cristo. 

Josè Miranda, laico dominico

martes, 3 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy

Sn. Marcos 5, 21- 43
“Con solo tocar su manto quedarè curada”

Muchos que se creen cercanos a Dios por el cumple y miento, olvidan la actitud con que nos debemos acercar a Èl. Somos en todo necesitados y dependientes de su Misericordia infinita. Nada es si no lo quiere, y si lo quiere, por algo es. Esta mujer, que nos relata Sn. Marcos, se hallaba enferma, afligida, triste y desauciada, como muchos de nosotros u otros màs, en peores circunstancias que las nuestras. Vemos que el pueblo, como ya la conocían, prefieren ignorarla. Se me viene a la mente la paràbola del Rico Epulón y del pobre Làzaro. Vean hermanos que en ocasiones los “màs cercanos” están realmente lejos e ignorantes de las necesidades reales de sus hermanos. Jesùs exclama: “¿Quièn tocò mi manto?”. La mujer temblorosa se postra a sus pies y le cuenta toda la verdad. Luego Jesùs dice: "Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad”. De cierto que, El Señor consuela a quien se presenta sin vanas pretensiones ni palabrería lisonjera. A Jesùs le agrada la honestidad en nuestra confesión. De ahi que al terminar te dice, por boca del sacerdote, “Yo te absuelvo de todos tus pecados, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Vete en paz”. 

Josè Miranda, laico dominico


lunes, 2 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy

Sn. Lucas 2, 22-40
"Luz para iluminar a las naciones

La salvaciòn està delante de todos los pueblos, a todos nos han sido entregado El Salvador, para liberaciòn de las almas esclavizadas por el pecado. Ahora se ha cumplido lo anunciado por los profetas, desde el Gènesis 3, 15. Es Dios quien toma nuestra naturaleza para perfeccionarnos en el amor. 
Recuerdo bien la primera vez en que asistì a un sacerdote en la comunión, como Ministro Extraordinario No Instituìdo, y cuando tuve la Hostia en mis manos, en verdad que era semejante a un niño inocente, delicado y hermoso en manos manchadas e indignas. Fue algo màs que un sentimiento, es hasta hoy el momento de mayor pureza en mi vida, y ni que decir de la alegría. Es Dios con nosotros, luz para iluminar las naciones. 
Si eres de esos que toman en su mano la Hostia Consagrada, espero sepas ser lo suficientemente reverente. ¿Que tan reverente se puede ser? Por eso prefiero tomarla de rodillas (Sugerencia).


Josè Miranda, laico dominico

domingo, 1 de febrero de 2015

Comentario del Evangelio de hoy

Sn. Marcos 1, 21-28
“Càllate y sal de este hombre”.

La autoridad con que Jesùs nos habla, procede de su relaciòn íntima y del conocimiento profundo que tiene de sì mismo, de ser Dios verdadero y hombre verdadero. Los escribas, en cambio, hablaban sin màs que teorìa. El testigo dice lo que vio y lo que vive. Es fiel y coherente. Para nosotros los bautizados, esta autoridad la tenemos cuando decimos, según lo que enseña la Iglesia Católica, el contenido de La Revelación  en la Divina Tradición, las Sagradas Escrituras y en conformidad al Magisterio. El predicador que desea tener la autoridad y hablar conforme al mandato del Señor, ir y enseñar, lo harà debidamente formado, en oración constante y con una predicaciòn encarnada en la realidad. De lo contrario se queda a simple “Académico de la fe”.

Josè Miranda, laico dominico