domingo, 17 de enero de 2021

II Domingo del TO

 El discipulado (cristiano) exige conocer al maestro (Jesùs), no basta saber como se llama. Eso lo sabe cualquiera. Muchos confunden esos términos, creen ser discìpulos de Cristo solo porque saben su nombre e historia, los demonios también lo conocen mas no le aman. 

El discipulado cristiano conlleva una relaciòn personal con aquel a quien llamamos Maestro. Y esa relación exige perseverancia para ir descubriendo, en el día a día, la voz del Señor que nos revela su voluntad. Esto, a su vez, exigen conocer y profundizar en la Sana doctrina, no en leer temas aislados y/o escogidos aleatoriamente, sino en un proceso integral.

Si nuestro cuerpo es instrumento para servir y amar a Dios y al prójimo, la fornicación (sinònimo de prostitución) deben entenderse como “acto idolatrátrico”, siendo que le damos a los bienes terrenos un apego desordenado, lo cual nos hará olvidar que el seguimiento de Cristo consiste en un abandono generoso de toda nuestra vida, no solo de nuestros bienes materiales y o corporales.

Para terminar, la pregunta de Jesùs a sus discìpulos es válida para que nosotros la reflexionemos durante la semana que iniciamos hoy: 

“¿què buscan?”

Jose R. Mendoza

domingo, 10 de enero de 2021

El Bautismo del Señor, Fiesta.

El bautismo es un evento maravilloso en la vida de cada cristiano, por razones que bien sabemos. Pero en este día no quiero poner el punto de atención en recordar nuestro bautismo, sino en el acontecimiento central que se da en la narración. 

Podríamos preguntarnos, ¿es una Epifanìa o una Teofanía? De cierto que se manifiesta Dios en las tres personas de la Santisima Trinidad, pero el punto culminante del evangelio leìdo hoy son las palabras del Padre hacia el Hijo: “Tú eres mi hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección” (Mc , 1, 7-11. Biblia Straubinger)

Ante esta revelación resulta imposible no impactarse por la riqueza de contenido al leerlo en contexto, pues si alguien quiere dudar de la naturaleza divina y humana de Jesucristo, es el Padre Celestial quien nos esta afirmando que Jesucristo es Hijo de Dios (su Hijo amado), por tanto es de la misma naturaleza que el Padre (por quien todo fue hecho) y semejante a nosotros en todo, menos en el pecado. 

¿Crees en Dios pero no le crees a Dios? 

Al anotar este punto el resto se entiende con facilidad, si Jesús es la cabeza de la Iglesia y nosotros su cuerpo mìstico, somos herederos de esta relación filial por adopción, hemos sido hechos desde nuestros bautismo en “hijos en el Hijo”. Porque antes del bautismo trinitario o sin este, somos criaturas de Dios.

Lo que falta es ir y hacer valer este bautismo que nos ha sido dado como un regalo del Cielo. 

Madurando la fe, caminado en la esperanza y obrando en la caridad, mediante los sacramentos de la Confirmaciòn, Penitencia y Eucaristìa, todos estamos llamados a formarnos en la Sana Doctrina, para luego ir y anunciar a todos la Buena Nueva. 

José R. Mendoza

domingo, 3 de enero de 2021

Solemnidad de la Epifanìa del Señor

 El Bautismo (lavado, unción, consagración) es la puerta grande para entrar en la vida de la gracia, de la Iglesia, de los Sacramentos y ser, en efecto, hijos de Dios; hijos en el Hijo.

Este es un tema interesante, ser hijos de Dios impera haber recibido el bautismo bajo la forma trinitaria (segùn enseña la Iglesia), quien no tiene el bautismo, sin dejar de ser persona humana con todo lo que implica su dignidad, es nada màs que criatura de Dios. 

Por eso Dios ha querido que todos se hagan bautizar (como nos dice al final del Evangelio según sn. Mateo) pues, si para ser hijos en el Hijo no hiciera falta el bautismo sacramental, quedando este reducido al mero gusto, todos los demás sacramentos, a los cuales tenemos acceso mediante el bautismo, perderían su razón y eficacia real. 

No hablo de una exigencia burocrática, sino de una más  grande, del alma. Y es porque el alimento del alma no se reduce a comer y dormir, requiere por tanto, otro tipo de garantías. 

Alimentemos el alma haciendo valer nuestro bautismo profundizando y viviendo según la Sana Doctrina y los Sacramentos. 

Citando al Papa Emérito Benedicto XVI: 

“no se comienza a ser cristiano por una desiciòn ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva...” 

(Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2013)

Como punto final, te invito a leer la Carta Apostòlica en forma de ´Mutio Propio´ Porta Fidei del 11 de octubre de 2011. 


Josè R. Mendoza

domingo, 27 de diciembre de 2020

Fiesta de la Sagrada Familia

¿Què me dice a mi la Sagrada familia? Que en ella, en el centro está Jesùs.
A imitación de la Sagrada familia también hemos de tener, en el centro de las nuestras, al Señor. 
Y esto es asi porque solo Dios hace santas todas las cosas.

En esta fiesta, contenida en la Octava de Navidad, reflexionemos sobre el lugar que ocupa Cristo en nuestra casa/hogar, y el tiempo que dedicamos a vivir las virtudes cardinales en familia, y sobre todo, las teologales

Jose R. Mendoza

domingo, 20 de diciembre de 2020

4o Domingo de Adviento

 ¿Te has puesto a pensar en què poderle regalar al Señor? Esa duda nos la resuelve la Virgen Marìa en su “hàgase” de entrega generosa. Y es especialmente generosa porque no se reserva nada para ella. 

A Dios no le interesa nuestros bienes materiales, estos son ùtiles para amar a nuestro pròjimo ayudándoles en sus necesidades (no todas materiales) según nuestras posibilidades. Por eso digo que amamos a Dios en el pròjimo, como si fuera a nosotros mismos. 

Pero muchas veces somos poco agradecidos con Dios y menos generoso con nuestras ofrendas, y no me refiero a las meramente materiales. 

Dios desea nuestro amor y confianza en ese “Fiat”. Por eso Marìa es modelo de la Iglesia y de discípula de Dios. Pero, en nuestro caso, pudiera ser que no damos un SÌ generoso al Señor porque el mundo, el pecado y el demonio nos han creado la fantasía de un monstruo inmisericorde e indigno de nuestra confianza, y a eso le hemos llamado “dios”. 

Qué cada uno se evalúe en su relaciòn de amor y entrega a Dios, nuestro Señor. 

Estando a unos cuàntos dìas previos a la Navidad, oremos al Señor para que se prepare en nuestra alma un lugar digno, aunque maltrecho quizàs, pero que con todo el amor de que somos capaces se lo ofrecemos desde ya. 

Josè R. Mendoza

domingo, 13 de diciembre de 2020

3er Domingo de Adviento

Este es el domingo de la alegrìa... por eso, se ha recitado el Magnìficat como salmo responsorial. Y las lecturas nos recuerdan los hechos maravillosos que acompañan a la venida del Salvador, para que estemos atentos desde ya, poniendo la alegrìa no en cosas pasajeras sino en los bienes eternos. 

Dios se ha manifestado entre nosotros. Y nuestra alegrìa debe ser grande; una que brota del interior, en la vida de oraciòn y mediante los sacramentos, y que se traduce en obras concretas de misericordia. 


Josè R. Mendoza

domingo, 6 de diciembre de 2020

2o Domingo de Adviento

 En este segundo domingo de adviento, el evangelista sn. Marcos nos recuerda que la segunda venida de Jesucristo no es una vana experiencia basada en sentimentalismos, sino una realidad sacramental. Una que solo con la gracia santificante puede realizarse dar sentido pleno a nuestra vida. 

El arrepentimiento y el cambio de vida son condiciones acompañantes de quien se sabe redimido por Dios. 

Cuidar la boca de toda mentira, de toda malicia, obrando el bien y apartándose del Mal-igno, buscando siempre La Paz; este es el hombre justo del cual, nos dice Pedro en la 2a lectura, Dios nos rechaza.

Por tanto, mis hermanos, vivamos el adviento en conciencia de que hemos sido redimimos por Cristo desde nuestro bautismo y mediante el sacramento de la Reconciliación, y el que vive asì, ese tendrá días felices porque ama al ùnico Dios Verdadero, que es la vida del hombre. 


Josè Roberto Mendoza